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Jueves 24 de Julio de 2003 |
| Un sablazo de tesis doctoral.Por José Martínez Couselo |
N\o es correcto decir, y menos a estas alturas, que las autopistas gallegas nacieron en manos privadas y cuando se arruinaron, el Estado se vio obligado a nacionalizarlas. Se nacionalizó la Autopista del Atlántico, porque el Gobierno del Estado no defendió la concesión otorgada en 1973. El Estado, tras asfixiar a Audasa, adquirió en 1983 todas las acciones del capital de 4.000 millones de pesetas, a pagar en 2013, año en que expiraba la concesión prolongada ya hasta 2048. En diciembre de 1977, el atirantado puente de Rande estaba concluido, pero no entró en servicio hasta febrero de 1981. Tres años con una elevada inversión, cuando el precio del dinero estaba más cerca del 20 que del 10%, sin poder generar ingresos descapitalizó a la sociedad, muy bien gestionada por Jesús Roa Baltar. Se achacó esta desfeita al movimiento vecinal, lo cual era cierto, pero... El tramo Coruña-Santiago también tuvo oposición, pero las obras comenzaron en septiembre de 1976 y se inauguraron en abril de 1979. ¿Por qué el gobierno de la difunta ucedé actuó de diferente manera cuando la protesta era idéntica en los dos tramos? Tres años con Rande a velas vir forzosamente desembocaba en ruina. En 1984 el Estado creó la Empresa Nacional de Autopistas para acoger a Audasa, Aucalsa y el 50% de Audenasa y en 1995 recibió la conveniencia de Autoestradas de Galicia, ya con beneficios. La participación de capital gallego en la sociedad Autopista del Atlántico era del 26%, mitad cajas de ahorro y mitad Banco Pastor. En la ENA privatizada, sólo participan las cajas gallegas con el 20%. El Estado no concluyó la autopista, pero el sablazo a Galicia es de tesis doctoral |