J.P./
C.C. - o morrazo
Los alcaldes de O Morrazo dejaron ayer la puerta abierta a
asistir a la séptima Marcha a Pé ata Rande. El más explícito fue el
cangués José Enrique Sotelo, quien se manifestó dispuesto a acudir a
la manifestación "si hay garantías de que no habrá agresiones
políticas". Su homólogo en Moaña, Javier Barreiro, se mostró más
reticente. "Naturalmente no asistiré si se me va a insultar a mí o a
mi partido. Eso sería de tontos", afirmó, pero también dijo: "En
principio no tengo inconveniente en sumarme".
Sotelo adelantó que se entrevistará en los próximos días con la
Plataforma para saber "cómo va a ser la manifestación". Las dos
cuestiones que preocupan al alcalde es saber "quién estará al
frente", en relación a una posible "politización", y "qué se va a
pedir". En este sentido, Sotelo señala que apoya "exclusivamente" la
supresión del peaje en Rande, y no la vinculación de la
reivindicación con la rebaja en otros tramos. Acto seguido, comentó
que "en estos momentos hay que demostrar unión social e
institucional", e insistió en que "ésta es la oportunidad clave"
para lograr la gratuidad en el puente.
Javier Barreiro expresó que los alcaldes "apoyamos la supresión
total aún reconociendo los grandes avances que se han hecho con la
tarjeta", y recordó que ya estuvo "en más de una manifestación".
Después agregó: "Yo, por naturaleza, no soy partidario de las
manifestaciones", pero dejó la puerta abierta a asistir. "De aquí a
un mes pueden pasar muchas cosas, como que eso que se pretende pueda
estar arreglado", señaló, y remachó diciendo que en principio no
tiene "inconveniente" en ir a la marcha.
La oposición, por su parte, se divide entre quienes consideran
que los alcaldes deben estar en la marcha, BNG y PSOE, y quienes le
restan importancia a su presencia. El nacionalista Xoán Chillón
explicó que "la movilización es necesaria", y comentó que "los
alcaldes deben ser portadores de las demandas ciudadanas, y no meros
portavoces electorales". Acto seguido, criticó que los mandatarios
locales se suman a la reivindicación ciudadana "tarde, mal e
arrastro".
El socialista Julio Martínez cree que los alcaldes "deben
participar en la marcha porque la envergadura de lo que se pide
supera todas las posiciones partidistas y todos los plazos
razonables". Además, subrayó que "la privatización es el momento
clave. Después será imposible lograr la supresión".
Euloxio Santos, de EdeG, manifestó que "Fomento y Gobierno sólo
dan pasos tímidos después de una gran movilización", y arremetió
contra los regidores. "Su papel es absolutamente penoso. Se
comprometieron por escrito a la supresión, pero la puñetera realidad
es que han estado desaparecidos", espetó, y tildó de "tontería" que
vayan a la marcha.
La Plataforma reclama a los regidores "más gestión"
La Plataforma Antipeaxe afirmó ayer que no está dispuesta a
afrontar en solitario la negociación con la Sociedad Estatal de
Participaciones Industriales (Sepi), ente que dirige la
privatización de Audasa y con el que tienen previsto entrevistarse
los portavoces del colectivo. Por ello reclamó a los alcaldes y a la
Xunta "que no se limiten a hacer declaraciones públicas en los
medios de comunicación a favor de la supresión". En este sentido,
apuntan que "estas manifestaciones, que no vienen acompañadas de una
gestión real, son puro electoralismo, y de eso tenemos sobrada
experiencia". Al respecto, se preguntaron "¿para qué elegimos a
nuestros representantes?, ¿para qué les pagamos?, ¿por qué no
solicitan ellos reuniones al más alto nivel?".
La directiva de la Plataforma también advirtió de que "la séptima
marcha a pie hasta Rande -que se celebrará el 5 de abril próximo,
según acordó la asamblea del colectivo la noche del viernes- sólo se
suspenderá si en el pliego de condiciones o en las bases de la
privatización de Audasa queda excluido el peaje por cruzar el puente
de Rande para todos".