MARTES 23 MAYO 2006

NOEMÍ CALVAR, UNA MOAÑESA DE 30 AÑOS, FUE LA PRIMERA PERSONA EN CRUZAR SIN DETENERSE: "NOS VENDRÁ MUY BIEN A TODOS", AFIRMÓ
 
El peaje de Rande ya es historia
 
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La moañesa Noemí Calvar, en el momento de cruzar las cabinas de Domaio libres de peaje. / CARMEN GIMÉNEZ


Las barreras se levantaron a las doce de la noche ante cientos de personas que lo celebraron con música de gaita y pitidos de claxon.


G. Martínez/ J. Pastoriza / O MORRAZO
Rande une. Ahora sí. Cuando anunciaban la medianoche los relojes, las vallas del peaje se levantaron por última vez para no volver a bajarse. Un momento histórico del que cientos de morracenses fueron testigos directos y que pone fin a un cuarto de siglo de lucha para suprimir un canon considerado unánimemente injusto. Gracias a la movilización social, desde hoy ya no volverá a cobrarse, ni con dinero, ni con tarjetas. El peaje de Rande ya sólo forma parte de la memoria colectiva. El peaje de Rande ya es historia.
Los vecinos de Bueu, Cangas y, sobre todo, Moaña, salieron a la calle para expresar un júbilo fraguado en varias décadas de reivindicaciones desatendidas, y canalizado hacia la fiesta en solo unas horas desde el conocimiento oficial de la noticia de que a medianoche se suprimiría el canon. "Hoxe levantan a peaxe. Concentración ás 23:30 no Concello de Moaña e ás 00:00 en Rande. Pásao", comenzaron a difundir el mensaje los teléfonos móviles desde primeras horas de la tarde. Y la llamada a la movilización, pese a la premura con la que se produjo, tuvo un notable éxito. La explanada de Rande quedó saturada de vehículos e invadida por centenares de personas que no querían perderse un momento largamente esperado. Ante ellos, la mirada extrañada de los que se enteraban a esa hora de que cruzar el puente ya no lleva parejo el pago de una tasa.
Caravana hacia el puente
La caravana que tantas tardes salió desde Moaña para transitar a pie los seis kilómetros que le separan del puente, partió ayer en coche poco antes de la medianoche para esperar el momento culminante, que se aproximó a golpe de tic tac, en medio de una tensa espera. José Romero, repartidor de mercancías y vecino de Moaña, fue uno de los últimos en pasar su bonopeaje por las máquinas registradoras. Tras él llegó Noemí Calvar, una moañesa de 30 años de edad, consultora de Recursos Humanos, que regresaba de visitar a su abuela hospitalizada en Vigo y que se convirtió en la primera usuaria en encontrarse el paso franqueado.
"Sé que es un momento histórico. Las personas de Moaña y las de Vigo teníamos que pagar peaje para ir a trabajar y disfrutar del ocio", explicó, asediada por una nube de periodistas y de curiosos que querían recoger testimonio de un momento irrepetible. "En general nos vendrá muy bien a todos, que teníamos que asumir un coste económico importante", añadió entre el ruido de las sirenas que anunciaban el final de una época.
En el momento de levantarse las vallas los trabajadores de Audasa abandonaron sus cabinas, con la excepción del encargado de abonar las bonificaciones de los usuarios procedentes de Pontevedra. Entretanto, una multitud de participantes en la anhelada celebración emprendían la fiesta, que se desarrolló bajo el lema "Por fin gratis. Gracias a todos/as", entre una nube de júbilo y brindis con cava.
Jornada festiva
El presidente de la Plataforma Antipeaxe, Manuel Méndez, se declaró "emocionado" tras levantarse las vallas, mientras un grupo de gaiteiros y pandereteiras ponían la banda sonora a la histórica noche. "Damos las gracias a todos. Esto ha sido el resultado del esfuerzo de miles de personas durante muchos años", explicó, y resaltó que "el día 24 de junio, tras la noche de San Juan, vamos a celebrar una fiesta muy potente para poner el broche a este logro social". Durante el evento la plataforma obsequiará con una figura de cerámica de Sargadelos a un centenar de personas que colaboraron durante todos estos años para conseguir la supresión del peaje de Rande.
Méndez lamentó que todavía perdure "la discriminación para los usuarios del tramo Vigo-Pontevedra", si bien matizó que "tanto Fomento como la Xunta acaban de realizar un desembolso muy importante para suprimir el peaje de Rande" y la medida deberá esperar. El máximo responsable de la plataforma anunció su intención de dejar el cargo ahora que se ha cumplido el objetivo. Junto a él estaban ayer los dos anteriores presidentes, Jesús Cancelas Franco y Modesta Riobó. Esta última, ahora parlamentaria autonómica, incluso se echó unos bailes con el representante vecinal Balbino Barcia.
Tampoco faltaron el alcalde de Moaña, Xosé Manuel Millán, ni el edil de Urbanismo, Euloxio Santos Leites, junto a otros representantes políticos como el diputado socialista en el Congreso Antón Louro, y el parlamentario autonómico Ismael Rego. Todos ellos brindaron con cava para celebrar el acontecimiento.
Los operarios de Audasa que atendieron los últimos viajes de pago vivieron momentos agridulces. "Es un día histórico para algunos, pero para otros... Hoy seguiremos aquí. Luego unos iremos para Pontevedra, otros para Porriño...", comentaba uno de los trabajadores. En los próximos días se reestructurará el recinto de Domaio para adaptarse a la nueva realidad derivada de la supresión. Portavoces de Autopistas del Atlántico explicaron que la empresa concesionaria dispone de un plazo de seis meses para levantar las cabinas. Sólo se mantendrán dos carriles para los vehículos procedentes de Pontevedra, uno de ellos de telepeaje.
Mientras la noche avanzaba, el paso de los vehículos sin detenerse en las cabinas se fue convirtiendo en un acto casi rutinario. Los conductores, que en su mayoría ignoraban que se habían levantado definitivamente las barreras, hacían sonar sus cláxones para unirse a la fiesta y dejar testimonio de la satisfacción general.