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| La moañesa Noemí Calvar, en el
momento de cruzar las cabinas de Domaio libres de peaje. /
CARMEN GIMÉNEZ |
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Las barreras se levantaron a las doce de la
noche ante cientos de personas que lo celebraron con música de gaita y
pitidos de claxon.
G. Martínez/ J. Pastoriza / O MORRAZO
Rande une. Ahora sí. Cuando anunciaban la medianoche los relojes, las
vallas del peaje se levantaron por última vez para no volver a bajarse.
Un momento histórico del que cientos de morracenses fueron testigos
directos y que pone fin a un cuarto de siglo de lucha para suprimir un
canon considerado unánimemente injusto. Gracias a la movilización
social, desde hoy ya no volverá a cobrarse, ni con dinero, ni con
tarjetas. El peaje de Rande ya sólo forma parte de la memoria colectiva.
El peaje de Rande ya es historia.
Los vecinos de Bueu, Cangas y, sobre todo, Moaña, salieron a la calle
para expresar un júbilo fraguado en varias décadas de reivindicaciones
desatendidas, y canalizado hacia la fiesta en solo unas horas desde el
conocimiento oficial de la noticia de que a medianoche se suprimiría el
canon. "Hoxe levantan a peaxe. Concentración ás 23:30 no Concello de
Moaña e ás 00:00 en Rande. Pásao", comenzaron a difundir el mensaje los
teléfonos móviles desde primeras horas de la tarde. Y la llamada a la
movilización, pese a la premura con la que se produjo, tuvo un notable
éxito. La explanada de Rande quedó saturada de vehículos e invadida por
centenares de personas que no querían perderse un momento largamente
esperado. Ante ellos, la mirada extrañada de los que se enteraban a esa
hora de que cruzar el puente ya no lleva parejo el pago de una tasa.
Caravana hacia el puente
La caravana que tantas tardes salió desde Moaña para transitar a pie los
seis kilómetros que le separan del puente, partió ayer en coche poco
antes de la medianoche para esperar el momento culminante, que se
aproximó a golpe de tic tac, en medio de una tensa espera. José Romero,
repartidor de mercancías y vecino de Moaña, fue uno de los últimos en
pasar su bonopeaje por las máquinas registradoras. Tras él llegó Noemí
Calvar, una moañesa de 30 años de edad, consultora de Recursos Humanos,
que regresaba de visitar a su abuela hospitalizada en Vigo y que se
convirtió en la primera usuaria en encontrarse el paso franqueado.
"Sé que es un momento histórico. Las personas de Moaña y las de Vigo
teníamos que pagar peaje para ir a trabajar y disfrutar del ocio",
explicó, asediada por una nube de periodistas y de curiosos que querían
recoger testimonio de un momento irrepetible. "En general nos vendrá muy
bien a todos, que teníamos que asumir un coste económico importante",
añadió entre el ruido de las sirenas que anunciaban el final de una
época.
En el momento de levantarse las vallas los trabajadores de Audasa
abandonaron sus cabinas, con la excepción del encargado de abonar las
bonificaciones de los usuarios procedentes de Pontevedra. Entretanto,
una multitud de participantes en la anhelada celebración emprendían la
fiesta, que se desarrolló bajo el lema "Por fin gratis. Gracias a
todos/as", entre una nube de júbilo y brindis con cava.
Jornada festiva
El presidente de la Plataforma Antipeaxe, Manuel Méndez, se declaró
"emocionado" tras levantarse las vallas, mientras un grupo de gaiteiros
y pandereteiras ponían la banda sonora a la histórica noche. "Damos las
gracias a todos. Esto ha sido el resultado del esfuerzo de miles de
personas durante muchos años", explicó, y resaltó que "el día 24 de
junio, tras la noche de San Juan, vamos a celebrar una fiesta muy
potente para poner el broche a este logro social". Durante el evento la
plataforma obsequiará con una figura de cerámica de Sargadelos a un
centenar de personas que colaboraron durante todos estos años para
conseguir la supresión del peaje de Rande.
Méndez lamentó que todavía perdure "la discriminación para los usuarios
del tramo Vigo-Pontevedra", si bien matizó que "tanto Fomento como la
Xunta acaban de realizar un desembolso muy importante para suprimir el
peaje de Rande" y la medida deberá esperar. El máximo responsable de la
plataforma anunció su intención de dejar el cargo ahora que se ha
cumplido el objetivo. Junto a él estaban ayer los dos anteriores
presidentes, Jesús Cancelas Franco y Modesta Riobó. Esta última, ahora
parlamentaria autonómica, incluso se echó unos bailes con el
representante vecinal Balbino Barcia.
Tampoco faltaron el alcalde de Moaña, Xosé Manuel Millán, ni el edil de
Urbanismo, Euloxio Santos Leites, junto a otros representantes políticos
como el diputado socialista en el Congreso Antón Louro, y el
parlamentario autonómico Ismael Rego. Todos ellos brindaron con cava
para celebrar el acontecimiento.
Los operarios de Audasa que atendieron los últimos viajes de pago
vivieron momentos agridulces. "Es un día histórico para algunos, pero
para otros... Hoy seguiremos aquí. Luego unos iremos para Pontevedra,
otros para Porriño...", comentaba uno de los trabajadores. En los
próximos días se reestructurará el recinto de Domaio para adaptarse a la
nueva realidad derivada de la supresión. Portavoces de Autopistas del
Atlántico explicaron que la empresa concesionaria dispone de un plazo de
seis meses para levantar las cabinas. Sólo se mantendrán dos carriles
para los vehículos procedentes de Pontevedra, uno de ellos de telepeaje.
Mientras la noche avanzaba, el paso de los vehículos sin detenerse en
las cabinas se fue convirtiendo en un acto casi rutinario. Los
conductores, que en su mayoría ignoraban que se habían levantado
definitivamente las barreras, hacían sonar sus cláxones para unirse a la
fiesta y dejar testimonio de la satisfacción general.
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