REDACCIÓN - santiago
El diputado del PP Juan Casares aseguró ayer en el Parlamento que
la Xunta negocia "una solución definitiva" que, "respetando el
equilibrio económico-financiero" de Audasa, permita eliminar los
peajes de la Autopista del Atlántico en Rande -entre Vigo y O
Morrazo- y A Barcala (A Coruña).
Casares explicó que el año pasado se buscó "una solución
provisional e imaginativa", con un acuerdo a que llegó la Xunta y
con la Diputación de Pontevedra para que no pagasen peaje en Rande
los usuarios habituales de O Morrazo, algo que también se hará en A
Barcala, pero que el "compromiso razonable" es eliminar el peaje de
estos dos tramos a los conductores que circulan con más asiduidad.
El parlamentario popular explico que las empresas públicas que
ganan dinero "no tienen razón de ser", como es el caso de Audasa,
empresa concesionaria de la A-9-, por lo que defendió su futura
privatización.
Juan Casares también se refirió a que la tendencia en la UE es
llegar "a acuerdos entre las administraciones y las empresas
privadas" con el fin de construir autopistas.
El diputado del PP defendió "la utilidad" que tuvo el peaje para
conseguir una autopista del atlántico que vertebrase Galicia, "que
no se podría construir" sin esta imposición, y recordó que la única
rebaja de los peajes la realizó una administración central gobernada
por el Partido Popular.
"Pelotazo"
El parlamentario socialista Ismael Rego, que había presentado
una iniciativa para eliminar el peaje en la A-9, aseguró que si se
produce la privatización de la autopista será "un pelotazo" y
reclamó a la Xunta que tome ejemplo de los gobiernos de Navarra y
Asturias y manifieste su rechazo a esta operación.
Ismael Rego afirmó que Audasa tiene unos beneficios anuales de 42
millones de euros y criticó que el Gobierno le ampliase la concesión
de 2023 a 2048 "sin contraprestación conocida". "El gato encerrado
era la privatización", indicó.
El diputado del BNG Henrique Rodríguez Peña también criticó el
proceso privatizador y animó a la Administración gallega a que "vaya
en su contra" y apueste por quedarse con la Autopista del Atlántico,
que aporta "el 70,2 por ciento de los beneficios brutos de todas las
autopistas españolas".