Jueves, 29 de mayo de 2003  
ECONOMÍA
PRIVATIZACIÓN EN GALICIA
Caixa Galicia y Caixanova compran con cuatro socios la Autopista del Atlántico
-La oferta del consorcio ganador superó en 100 millones a la de Ferrovial y en 200 a la de Acciona y FCC
-Las cajas gallegas prevén una rentabilidad del 10% por su inversión en la autopista. El Gobierno asturiano anuncia que recurrirá la privatización.

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) adjudicó ayer la Empresa Nacional de Autopistas (ENA) al consorcio encabezado por la constructora Sacyr y en el que participan también el Santander Central Hispano, Torreal, Caixa Galicia, Caixanova y Caja el Monte. El precio de la venta ha sido de 1.586 millones de euros, un 44% superior al mínimo fijado.

El grupo de los gallegos superó en algo más de cien millones la oferta de Ferrovial, Europistas, Caja Madrid y Unicaja (1.450 millones) y en más de 200 la del consorcio formado por Acciona y FCC (1.370). Y es que finalmente sólo tres de las trece empresas que en diciembre iniciaron la puja por las autopistas formalizaron su propuesta. Después de la baja de Abertis el lunes, OHL y la sociedad de capital riesgo Apax Partners manifestaron dentro del sobre que retiraban su oferta.

Importantes ingresos

El consorcio ganador manifestó ayer que esperaba que ésta fuera una operación muy rentable para las empresas que participan y calculan que tendrán una rentabilidad del 10% del capital invertido (1.586 millones), que en el caso de las cajas gallegas asciende a 316 millones de euros. Según sus estudios financieros, los ingresos que se generarán a lo largo de la vida concesional superarán los 25.800 millones de euros, por lo que esperan una gran rentabilidad.

El presidente de la SEPI, Ignacio Ruiz Jarabo, calificó la oferta del consorcio ganador como «muy buena, óptima y tremendamente positiva» e intentó atajar las críticas sobre el excesivo precio de salida de ENA (que tiene una deuda de 1.200 millones) esgrimiendo las cifras del último año (facturó 157 millones de euros y tuvo unos beneficios brutos de 77 millones).

A los nuevos propietarios, que explotarán la concesión sobre 472,3 kilómetros de autopistas en España, la mayoría en Galicia, Asturias, Navarra y País Vasco, les queda, sin embargo, negociar con el Ejecutivo navarro la compra de su parte en la autopista foral, valorada en 200 millones de euros.

Ruiz Jarabo destacó que las condiciones exigidas por la Sepi para la privatización garantizan el futuro de ENA y recordó que se impusieron exigencias adicionales a quién quisiera pujar por el grupo como comprometerse a permanecer como socio mayoritario durante cinco años, el mantenimiento de la plantilla fija y de sus condiciones laborales, no tocar los fondos propios de la firma, así como la continuidad de la sede social en España y de las participaciones actuales en las filiales.

Pero la privatización tendrá que salvar un escollo. A última hora de ayer el Gobierno asturiano anunció que presentará un recurso contencioso-administrativo contra la decisión de privatizar ENA, en la que se integra la Autopista Astur-Leonesa (Aucalsa). El consejero de Infraestructuras, Juan Ramón García Secades, dijo que esta privatización constituye un gravamen para los intereses asturianos, y denunció que el proceso «ha incurrido en fraude de ley al meterse todo en un paquete para obviar la consulta a las comunidades autónomas».

El Santander financiará la mayor parte de la operación económica y aportará más de 800 millones

El consorcio adjudicatario cuenta ya con la financiación necesaria para ejecutar la compra de la Empresa Nacional de Autopistas.

Según informó ayer en un comunicado, tiene dos créditos asegurados en firme por un importe total de 1.300 millones de euros. El primero de estos créditos, por 1.200 millones de euros, es una operación estructurada a largo plazo (22 años) y de ellos el SCH otorgará 750.

La segunda de las operaciones, por los cien millones de euros restantes, lo es a medio plazo y el Santander dará 62 millones. El resto del precio de la compra será aportado por los socios directamente.

Desde algunos círculos se ha calificado la operación del grupo liderado por Sacyr como «arriesgada», ya que el coste que tendrá que pagar la constructora que preside José Manuel Loureda para la adquisición de ENA es superior al valor en Bolsa de la mayoría de las constructoras españolas.

Pese a todo, Sacyr está muy satisfecha con la adquisición de las autopistas . En distintas fuentes se barajaba ayer que Juan Abelló (presidente de Torreal y vicepresidente de Sacyr) y el SCH hubiesen negociado ya una opción de salida del consorcio, una vez transcurridos cinco años, vendiendo su parte a Sacyr.

La constructora conoce las cifras de ENA y sabe que este año ha llegado a generar un beneficio de un euro por cada dos ingresados por peajes. Si las cuentas no fallan, ENA es capaz de generar ganancias que triplican el precio mínimo fijado por la SEPI para su privatización antes de que finalice la concesión de las autopistas. Además, la compra de ENA incrementará un 61% la facturación que el grupo Sacyr-Vallehermoso ha obtenido en el área de concesiones y lo situará en inmejorables condiciones para la segunda fase del programa de autopistas de peaje que Fomento adjudicará el segundo semestre de este año.

 
Los nuevos dueños de ENA prevén cuadruplicar sus ingresos por peaje
-El grupo ganador ha calculado un fuerte aumento del tráfico entre Galicia y Portugal
-Sacyr y sus socios podrán explotar 237 kilómetros de nuevas autopistas en obras

Los nuevos dueños de la Empresa Nacional de Autopistas (ENA) han realizado un estudio económico que prevé multiplicar por cuatro los actuales ingresos por peaje de las concesionarias. El plan económico-financiero de la oferta ganadora de la privatización calcula pasar de una facturación anual actual de 154,5 millones de euros a 573,73 millones de euros de media anual actualizada hasta el final de las concesiones (entre los años 2029 y 2050).

¿Cómo es posible cuadruplicar los ingresos por peaje? «Porque prevemos fuertes aumentos del tráfico, estudiamos las subidas de los peajes en un horizonte de 50 años y contamos con el negocio de los nuevos tramos de autopista en construcción de ENA o en los que participa ENA», explica el portavoz de Sacyr. «Calculamos ingresar 25.800 millones de euros durante toda la vida de las concesiones y es un dato que hemos analizado muy minuciosamente», señala Caixa Galicia.

Caixanova, que ya tiene la experiencia como accionista de la Autopista Central Gallega (13,50%), Santiago-Lalín-Ourense, considera que el negocio crecerá «porque habrá más tráfico y más autopistas en servicio».

¿Esconde este dato una ampliación en los plazos de reversión o fuertes subidas de los peajes? El portavoz de la SEPI asegura que no y precisa «que tanto las tarifas de los peajes como los plazos de explotación de las concesiones no dependen de ENA, sino de las administraciones públicas».

A los 154,5 millones de euros en ingresos por peajes que ENA ingresó en el 2002, los nuevos propietarios añadirán los nuevos tramos gallegos que este año entrarán en servicio (Fene-Ferrol y Vigo-Tui).

El tramo que enlaza Vigo con Portugal generará una fuerte inducción sobre el aumento del tráfico de la Autopista del Atlántico, al conectar directamente con la red de autopistas y autovías portuguesas. ENA también es accionista (9%) de la Autopista Central Gallega, así como de tres autopistas radiales que se construyen en Madrid, uno de los accesos al aeropuerto de Barajas y una nueva autopista en Chile.

En total, los nuevos dueños de ENA explotarán 237 kilómetros de nuevas autopistas que están en construcción y que representan un aumento del 50% en kilómetros en servicio sobre las actuales autopistas (Audasa, Autoestradas de Galicia, Aucalsa y Audenasa).

«No prevemos subir los peajes, entre otras cosas porque no podemos, son tarifas que fija el Gobierno», explicó Sacyr, el accionista mayoritario del grupo ganador y el futuro gestor de las autopistas de ENA. Sacyr ya gestiona Iberpistas y más de una veintena de autopistas en España y Latinoamérica.