La Sociedad Estatal de Participaciones
Industriales (SEPI) adjudicó ayer la Empresa Nacional de Autopistas (ENA)
al consorcio encabezado por la constructora Sacyr y en el que participan
también el Santander Central Hispano, Torreal, Caixa Galicia, Caixanova y
Caja el Monte. El precio de la venta ha sido de 1.586 millones de euros,
un 44% superior al mínimo fijado.
El grupo de los gallegos superó
en algo más de cien millones la oferta de Ferrovial, Europistas, Caja
Madrid y Unicaja (1.450 millones) y en más de 200 la del consorcio formado
por Acciona y FCC (1.370). Y es que finalmente sólo tres de las trece
empresas que en diciembre iniciaron la puja por las autopistas
formalizaron su propuesta. Después de la baja de Abertis el lunes, OHL y
la sociedad de capital riesgo Apax Partners manifestaron dentro del sobre
que retiraban su oferta.
Importantes ingresos
El consorcio ganador manifestó ayer que esperaba que ésta fuera
una operación muy rentable para las empresas que participan y calculan que
tendrán una rentabilidad del 10% del capital invertido (1.586 millones),
que en el caso de las cajas gallegas asciende a 316 millones de euros.
Según sus estudios financieros, los ingresos que se generarán a lo largo
de la vida concesional superarán los 25.800 millones de euros, por lo que
esperan una gran rentabilidad.
El presidente de la SEPI, Ignacio
Ruiz Jarabo, calificó la oferta del consorcio ganador como «muy buena,
óptima y tremendamente positiva» e intentó atajar las críticas sobre el
excesivo precio de salida de ENA (que tiene una deuda de 1.200 millones)
esgrimiendo las cifras del último año (facturó 157 millones de euros y
tuvo unos beneficios brutos de 77 millones).
A los nuevos
propietarios, que explotarán la concesión sobre 472,3 kilómetros de
autopistas en España, la mayoría en Galicia, Asturias, Navarra y País
Vasco, les queda, sin embargo, negociar con el Ejecutivo navarro la compra
de su parte en la autopista foral, valorada en 200 millones de euros.
Ruiz Jarabo destacó que las condiciones exigidas por la Sepi para
la privatización garantizan el futuro de ENA y recordó que se impusieron
exigencias adicionales a quién quisiera pujar por el grupo como
comprometerse a permanecer como socio mayoritario durante cinco años, el
mantenimiento de la plantilla fija y de sus condiciones laborales, no
tocar los fondos propios de la firma, así como la continuidad de la sede
social en España y de las participaciones actuales en las filiales.
Pero la privatización tendrá que salvar un escollo. A última hora
de ayer el Gobierno asturiano anunció que presentará un recurso
contencioso-administrativo contra la decisión de privatizar ENA, en la que
se integra la Autopista Astur-Leonesa (Aucalsa). El consejero de
Infraestructuras, Juan Ramón García Secades, dijo que esta privatización
constituye un gravamen para los intereses asturianos, y denunció que el
proceso «ha incurrido en fraude de ley al meterse todo en un paquete para
obviar la consulta a las comunidades autónomas».
El
Santander financiará la mayor parte de la operación económica y
aportará más de 800 millones
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El consorcio adjudicatario cuenta ya con la
financiación necesaria para ejecutar la compra de la Empresa
Nacional de Autopistas.
Según informó ayer en un comunicado, tiene dos créditos
asegurados en firme por un importe total de 1.300 millones de euros.
El primero de estos créditos, por 1.200 millones de euros, es una
operación estructurada a largo plazo (22 años) y de ellos el SCH
otorgará 750.
La segunda de las operaciones, por los cien millones de euros
restantes, lo es a medio plazo y el Santander dará 62 millones. El
resto del precio de la compra será aportado por los socios
directamente.
Desde algunos círculos se ha calificado la operación del grupo
liderado por Sacyr como «arriesgada», ya que el coste que tendrá
que pagar la constructora que preside José Manuel Loureda para la
adquisición de ENA es superior al valor en Bolsa de la mayoría de
las constructoras españolas.
Pese a todo, Sacyr está muy satisfecha con la adquisición de las
autopistas . En distintas fuentes se barajaba ayer que Juan Abelló
(presidente de Torreal y vicepresidente de Sacyr) y el SCH hubiesen
negociado ya una opción de salida del consorcio, una vez
transcurridos cinco años, vendiendo su parte a Sacyr.
La constructora conoce las cifras de ENA y sabe que este año ha
llegado a generar un beneficio de un euro por cada dos ingresados
por peajes. Si las cuentas no fallan, ENA es capaz de generar
ganancias que triplican el precio mínimo fijado por la SEPI para su
privatización antes de que finalice la concesión de las
autopistas. Además, la compra de ENA incrementará un 61% la
facturación que el grupo Sacyr-Vallehermoso ha obtenido en el área
de concesiones y lo situará en inmejorables condiciones para la
segunda fase del programa de autopistas de peaje que Fomento
adjudicará el segundo semestre de este año.
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Los
nuevos dueños de ENA prevén cuadruplicar sus ingresos por peaje
-El grupo ganador ha
calculado un fuerte aumento del tráfico entre Galicia y Portugal
-Sacyr y sus socios podrán explotar 237 kilómetros
de nuevas autopistas en obras |
Los nuevos dueños de la Empresa Nacional de
Autopistas (ENA) han realizado un estudio económico que prevé
multiplicar por cuatro los actuales ingresos por peaje de las
concesionarias. El plan económico-financiero de la oferta ganadora
de la privatización calcula pasar de una facturación anual actual
de 154,5 millones de euros a 573,73 millones de euros de media anual
actualizada hasta el final de las concesiones (entre los años 2029
y 2050).
¿Cómo es posible cuadruplicar los ingresos por peaje? «Porque
prevemos fuertes aumentos del tráfico, estudiamos las subidas de
los peajes en un horizonte de 50 años y contamos con el negocio de
los nuevos tramos de autopista en construcción de ENA o en los que
participa ENA», explica el portavoz de Sacyr. «Calculamos ingresar
25.800 millones de euros durante toda la vida de las concesiones y
es un dato que hemos analizado muy minuciosamente», señala Caixa
Galicia.
Caixanova, que ya tiene la experiencia como accionista de la
Autopista Central Gallega (13,50%), Santiago-Lalín-Ourense,
considera que el negocio crecerá «porque habrá más tráfico y más
autopistas en servicio».
¿Esconde este dato una ampliación en los plazos de reversión o
fuertes subidas de los peajes? El portavoz de la SEPI asegura que no
y precisa «que tanto las tarifas de los peajes como los plazos de
explotación de las concesiones no dependen de ENA, sino de las
administraciones públicas».
A los 154,5 millones de euros en ingresos por peajes que ENA ingresó
en el 2002, los nuevos propietarios añadirán los nuevos tramos
gallegos que este año entrarán en servicio (Fene-Ferrol y Vigo-Tui).
El tramo que enlaza Vigo con Portugal generará una fuerte inducción
sobre el aumento del tráfico de la Autopista del Atlántico, al
conectar directamente con la red de autopistas y autovías
portuguesas. ENA también es accionista (9%) de la Autopista Central
Gallega, así como de tres autopistas radiales que se construyen en
Madrid, uno de los accesos al aeropuerto de Barajas y una nueva
autopista en Chile.
En total, los nuevos dueños de ENA explotarán 237 kilómetros de
nuevas autopistas que están en construcción y que representan un
aumento del 50% en kilómetros en servicio sobre las actuales
autopistas (Audasa, Autoestradas de Galicia, Aucalsa y Audenasa).
«No prevemos subir los peajes, entre otras cosas porque no podemos,
son tarifas que fija el Gobierno», explicó Sacyr, el accionista
mayoritario del grupo ganador y el futuro gestor de las autopistas
de ENA. Sacyr ya gestiona Iberpistas y más de una veintena de
autopistas en España y Latinoamérica.
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