Construcción 26/11/03
Sacyr hace frente a una deuda de ENA por valor de 156 millones
C. RUIZ DE GAUNA. Madrid
 
La Empresa Nacional de Autopistas (ENA) hizo ayer efectivo a un grupo de bonistas de la compañía el pago de veinte mil millones de yenes (155,6 millones de euros), un desembolso que se deriva del cambio de propiedad de ENA y de sus filiales, que han dejado de ser sociedades estatales para pasar a manos de un consorcio de accionistas privados liderado por Sacyr Vallehermoso.

ENA vendió este paquete de bonos en 1996, cuando aún era una empresa pública. Los bonos tenían entonces garantía del Estado. Según las condiciones del contrato firmado hace siete años, la retirada del Estado como garante de la deuda era motivo suficiente para que los bonistas reclamaran la cantidad invertida. Con la privatización de ENA, materializada hace apenas un mes, el Estado ha dejado de actuar como garantía y los nuevos dueños de la concesionaria se han visto obligados a hacer frente al pago. La firma de calificación de riesgos Standard & Poor’s rebajó el ráting de ENA en nueve tramos, desde AA+ a BB+, un nivel equivalente a un bono basura, por la menor garantía de su pago al dejar de ser una empresa pública.

El consorcio liderado por Sacyr y en el que también participan Santander, Caixa Galicia, Caixanova, Torreal y El Monte ya tenía previsto realizar este desembolso cuando cerró la privatización de ENA. Los nuevos dueños de la concesionaria firmaron entonces un préstamo sindicado de 1.600 millones de euros para culminar la operación.

De éstos, 1.200 millones de euros estaban destinados a cerrar la compra y los cuatrocientos millones de euros restantes iban dirigidos a asegurar la refinanciación de la deuda de Audasa, Aucalsa, Audenasa y Autoestradas, las concesionarias participadas por ENA. El plazo de vencimiento del préstamo es de siete años.